La poesía de

Laura Yasan

Libros publicados

la llave de marilyn

Edit. Casa de las Américas 2009 Edic.del Dock 2010 PREMIO CASA DE LAS AMÉRICAS, CUBA, 2009

la llave marilyn

el domingo cuidate
rubia
del teléfono

en el primer llamado estás pintada
al segundo estás verde
en el cuarto muerta

0800 marilyn

cuando el domingo te practica su clásica
llave marilyn
y quedás estampada contra la lona gris
¿estás en el umbral equivocado
en el número vivo
en el lugar de quién?

¿es frágil como la curva de tu cuello
o es una viga negra el hierro de tu mente?

¿está el mundo debajo como un refugio lleno
o está fuera de alcance como un hombre imposible?

cuando viene a llevarte a su tierra de nadie
y te obliga a entrenar su deporte de riesgo
¿es el lunes un muro donde vas a estrellarte
o una pared de agua donde vas a flotar?

¿toda la vida?

manual de los amantes

yo te entregué una joya diminuta
un zafiro escamado en el cuerpo de un pez

y lo dejaste
caer en las cosas que pasan

llave marilyn versión libre

el domingo a la hora de la muerte
tu sombra es una perla que rueda para nadie
los bares están llenos
en el aire resiste la arpillera del sábado
el ruido un entramado de colillas y rouge
una pared de clavos las voces de los otros
y el volumen del fútbol supera el decibel
de los hombres que lloran sobre una chica fácil

el domingo a la hora del escándalo
hay un cambio impreciso en la velocidad
y los minutos pasan su mirada de vaca
sobre tu pasto tierno

en la mesa del al lado una pareja rompe
la tarde en pedacitos
y una aureola de vidrios va empapando el mantel

yo pensaba en sus brazos
el domingo a la hora de la muerte
como si no estuviera

química orgánica

todo el tiempo que tarda el corazón en olvidar la música
y acostumbrarse al ruido de hojas muertas
que desprende el recuerdo cuando avanza

todo el tiempo que tarda en separar
hebras impuras del oxígeno
latido de temblor
señales en la falla

todo el tiempo que tarda en reaccionar su ángel sometido
la boca azul contra la noche
ese torrente oscuro que va en la cicatriz
como un pez por el cauce del misterio

todo el tiempo que tarda en corromper
la ruta del carbono
y arder bajo la nuca el tronco de su árbol

se rasga en las mejillas una alfombra de seda
la lengua flota en una ciénaga
y es un beso de sal sobre la llaga
todo el tiempo que tarda el corazón
en dejarte partir

preludio en sí sostenido

y que me aten
a la cama de un hospital
que una enfermera muda abra su pastillero cada veinte minutos
que me toque preludios de chopin
a las seis de la tarde cuando estalla el mercurio
y mi cuerpo es la funda de un dragón adiestrado
para increíbles números de fuego

que me frote anestesia en las encías
que suture mis labios
y dos veces al día me descargue cien voltios
si mis brazos no sueltan
si repito su nombre

que rece una plegaria sobre mi corazón
que no se me despierte

y las horas trabajen los espacios
donde pueda el olvido detenerlo

la doble nelson

¿usted cómo lo hace?
¿sabía que el amor después de los cuarenta es un concepto impracticable
como intentar una aleación entre un campo flexible y un material totalitario
un desafío estéril que le marca en la frente las letras de un cartel
que usted va por la calle con la palabra nunca entre los ojos
y todos leen que come de la olla
que duerme solo
que llora a gritos contra el botiquín
que los domingos piensa en matarse
los lunes maldice su falta de valor
el martes se compone
el viernes va a un lugar donde la gente se conoce
pero se siente un vidrio
una columna
una capa de polvo entre el ruido y la noche?
y los demás se besan en la boca
y ríen y se abrazan como si el mundo fuera a colapsar

o todo dependiese de un principio

acaso esa membrana que une la juventud con la belleza
y se desgarra en la fricción

usted
¿cómo lo hace?

las esposas

las esposas no duermen
sumergen la cabeza bajo el torrente helado del control
y se dejan caer
por un complejo sistema de pendientes
la hiel del pensamiento se pone a trabajar
su cálculo en el cuerpo
un talle más un día menos
cifran en la libreta del castigo
fugas que la belleza debiera aprovechar

no gimen las esposas
pican sobre la tabla la carne del silencio
no preguntan
no sueñan
entregan cada noche un eslabón
y los mastines de la costumbre
renuevan su alianza

últimas escamas

en tiempo de recuento el silencio es macizo
tabla desnuda
caja de tierra para ocultar sus fotos
y apagar el volumen de su voz

dos animales en la misma jaula se reproducen o se matan
sobre la marcha se aprende a reaccionar

pececitos perdidos en el cuarto sueltan las últimas escamas
voy descalza en los huesos de la casa
y el óxido del agua no me deja dormir

tiempo de reponer el material
se descansa la piel como se borra una pizarra
como se limpia una sala de estar

la aleta del tiburón separada del tiburón
se ve de pronto inofensiva

no me interesa la verdad
voy a cobrar en oro estos días de lata

eva test

de mujer a mujer ¿cuál fue la clave de tu éxito?
el arte de negar pasó de moda
y hay que ser más que una rubia tarada
para creer que las serpientes hablan
de mujer a mujer ¿cuántos adanes hubo?
lo del pecado se complicó
tuvimos que inventar el matrimonio
tuvimos que inventar la esclavitud
de mujer a mujer no te perdiste nada
ahora hay una ropa que es divina
y un millón de productos para el lavado
es un plan imperfecto
¿creías que lo tuyo fue traumático?
la inquisición nos prendió fuego
no han entendido nada
no hay escuelas para perder la juventud
la manzana fue siempre un fruto popular
de mujer a mujer
eva es tan tarde

que el latex nos ampare

vida sana

cuando te fuiste eliminé la carne

me volví selectiva
desconfiada
metódica

no me llevo a la boca
nada en estado crudo

conservar la cadena de frío
es la clave

deje su mensaje después de la señal (toma dos)

si en el lugar de la belleza
nace una geografía inconsistente
un médano que el viento
mueve en la indiferencia de las horas
si el yo se suelta en esa arena
y ensuciara lo íntimo su percepción confusa de lo externo
si toda evocación fuera un exilio
del yo como una patria
si en la enajenación
la vida sucediera en la memoria
y la memoria actuara como un dique
si sólo el deterioro
despertara en el cuerpo una leve inquietud
un recibo apremiante
si el sentido obedece en la carencia a cierta voluntad
y ceder al vacío fuera tan natural
como si desprendiera
el yo de mí
en la boca de un hombre

ajuar

puedo sentir lo que vendrá
en todas las maneras de rendirme

puedo en la nitidez de lo que existe
luchar contra la fuerza del potasio
el destello del cobre
y medir el espacio que ocupará el vacío
para coser mi ajuar
de viuda roja
un vestido en la noche de un filamento eléctrico

no es la cifra esperada
ni la clave secreta del enigma
lo que ilumina el rayo en la tormenta
es el último aviso del futuro

la juventud atrás
suelta un color definitivo

Contratapa “La llave Marilyn” por Jorge Boccanera

Laura Yasan ubica la tierra del suicidio en el domingo, cuando todos los seres se convierten, para el abandonado, en teléfonos decompuestos. La tragedia, a caballo de la rutina, debe sortear el absurdo del cada día. Es cuando las preguntas sobre el sentido de la existencia se acumulan en la mesa de luz y amenazan terminar en estruendo. En este clima Yasan nos acerca, en el repujado de su Marilyn, una metáfora redonda de la soledad. La locución popular: “estar en la lona” se prolonga en la llave marilyn al ring de la lucha libre para designar un aire de derrota en la mujer que se siente apenas “una capa de polvo entre el ruido y la noche”.
Con soltura, la poeta va de la imagen pulida al fraseo callejero, del pasaje lírico al grafitti; y con destreza fracciona la carga del abatimiento para entregarla en tonos de parodia, humor negro, ironía y aún de un grotesco –esos anhelos mutilados en cuerpos mutilados- lo que la sitúa en una línea deudora de Arlt y Olivari.
Claro que aquí hay un matiz, porque quien ha tocado fondo empuña con el último aliento su revancha. Y entre gritos de amor y de guerra nos lanza su advertencia: “voy a cobrar en oro estos días de lata”.

Jorge Boccanera

Laura Yasan 2017